dimecres, 14 de gener de 2009

100.000 alacantins viuen amb menys de 430 euros al mes

Font: diari 20 minutos (13-I-09)

Desde hace ya varios años se habla de sueldos extremadamente bajos, pero la magnitud de este problema, que empobrece a la población alicantina, es muy amplia. En la ciudad hay más de 100.000 personas que sobreviven con menos de 430 euros al mes.

Así, 100.536 personas cobran únicamente 430 euros al mes (6.024 euros al año), según los últimos datos de la Agencia Tributaria.

Otros 109.422 vive con 720 euros mensuales, lo que suponen 10.084 euros al año y tan sólo 1,5 veces el salario mínimo interprofesional. Otros 143.916 son mileuristas, pues su salario cada mes alcanza los 999 euros, y al año 13.991 euros.

Pero no todos los ciudadanos viven apretándose constantemente el cinturón. En la provincia hay 3.204 personas con sueldos astronómicos de unos 115.200 euros al año (unos 8.000 al mes).

Los jóvenes de 18 a 25 años son los que menos dinero perciben con su trabajo, con una media de 8.000 euros al año. Por sectores, donde más se gana es en el de la Energía y el Agua, con 26.404 euros, mientras que el peor pagado es el de la Hostelería y Restauración, con 8.790 euros anuales.

El sueldo todavía entiende de sexos, y las alicantinas siguen cobrando menos que sus compañeros varones. Para ellos, la retibución media es de 17.000 euros anuales, mientras que para ellas es de 12.300, con 4.700 euros menos al año.

Esta diferencia también se hace notar en los sueldos más altos, donde los varones llegan casi a los 117.000 € anuales muentras que ellas se quedan en los 104.000.

La clase media ya va a Cáritas

Como consecuencia de la crisis económica, Cáritas ha aumentado en un 45% su ayuda a los alicantinos, especialmente a la clase media, que se ha visto obligada a acudir por primera vez a esta institución. Las razones principales han sido la petición de ayudas para pagar la vivienda, debido a la pérdida de empleos (también los temporales). Algunos de los colectivos más vulnerables son ahora los mayores de 65 años, las mujeres y los menores. Así, el perfil de demandante de ayuda ya no es tan sólo de inmigrantes o personas de la comunidad gitana.